Publicado el 14 de marzo de 2025 · Sección Operaciones y seguridad · Lectura de 6 minutos
Errores frecuentes al cargar un CBU o alias y cómo evitarlos. La mayoría de las transferencias entre bancos argentinos se acreditan en minutos, pero cuando algo no coincide el dinero no desaparece: queda retenido y vuelve con demora. Casi siempre el problema empieza en un dígito mal copiado o en un alias vencido.
Antes de confirmar el envío conviene revisar tres cosas: que el CBU tenga 22 dígitos y corresponda al mismo titular que figura en el comprobante, que el alias esté activo en el banco destino y que el importe coincida con lo que se quiere transferir. Si el destinatario es una billetera virtual, el identificador suele ser un CVU, no un CBU, y no siempre son intercambiables.
El CBU identifica una cuenta bancaria concreta y no cambia. El alias es un nombre corto que el usuario puede modificar y que apunta al mismo CBU. El CVU pertenece a cuentas de pago, como billeteras virtuales. Si alguien pasa un alias y después lo cambia, la transferencia puede rebotar. Guardar el CBU completo, además del alias, evita ese problema.
Cuando pasan más de 48 horas hábiles sin acreditación, el primer paso es reclamar en el banco emisor con el número de operación. El banco destino también puede rastrear la transferencia con ese dato. Si el CBU estaba mal, el dinero suele volver a la cuenta de origen, aunque el reintegro puede tardar varios días.
Para operar con menos margen de error, conviene probar con un importe bajo la primera vez que se transfiere a una cuenta nueva y recién después mover montos más grandes.